Historia

Nacimiento


Cuando Ner'zhul intentó escapar de Draenor, fue detenido por el señor demonio Kil'jaeden, que decidió aplicar el pacto de sangre que Ner'zhul había jurado años atrás. Kil'jaeden consumió la carne del orco pero mantuvo vivo su espíritu, encerrándolo en el interior de un bloque de hielo del Vacío Abisal. Kil'jaeden le otorgó un gran poder que sobrepasaba incluso la muerte. En ese momento Ner'zhul dejó de existir al mismo tiempo que nacía el Rey Exánime.

Creación de la Plaga

El Rey Exánime fue enviado dentro de su prisión de hielo a través de la Gran Oscuridad a Rasganorte, en del mundo de Azeroth. Allí se encargaría de crear un ejército de muertos vivientes al que se conocería primero como el Azote y más tarde como La Plaga, cuya misión sería sembrar el caos y la destrucción para allanar el camino de regreso de la Legión Ardiente, diez mil años después del primer intento. Este nuevo ejército no caería en las disputas internas que hicieron fracasar a los orcos en su invasión de Azeroth. Para vigilar sus acciones enviaron a los Señores del Terror, liderados por Tichondrius.
Dentro del Trono Helado, el Rey Exánime experimentó con sus poderes psíquicos y esclavizó a diversas formas de vida que se encontraban cerca de su radio de influencia. Se producía entonces una transformación del sujeto que perdía toda consciencia y humanidad y se convertía en un sirviente. Gracias a sus poderes nigrománticos, no resultó muy difícil conquistar la mayoría de Rasganorte. A medida que iba añadiendo almas a su ejército, sus poderes crecieron de manera exponencial, algo que hizo saltar las alarmas a los Señores del Terror.
El único escollo que encontró el Rey Exánime fue el conflicto que le enfrentó al reino arácnido de Azjol-Nerub, cuyos ancestros habitantes eran inmunes a su plaga. Los 10 años siguientes se conocen como la Guerra de la Araña, un conflicto que acabó con la victoria de La Plaga ya que, aunque los nerubianos eran inmunes, sus cuerpos podían ser reanimados por el Rey Exánime. Tanto le impresinó el poder de sus adversarios, que La Plaga adoptó la arquitectura de los nerubianos para sus construcciones, símbolo de tributo para honrar la tenacidad de los Señores Araña.
Una vez que se conquistó la mayoría de Rasganorte, los Señores del Terror instaron a Ner'zhul para que continuara con el plan previsto y preparara un plan para conquistar el mundo y permitir la llegada de la Legión Ardiente. El Rey Exánime usó entonces su telepatía para manifestarse en Azeroth e invocar a cualquier alma oscura que quisiera escuchar su llamada. Uno de los que respodieron fue Kel'Thuzad, un prominente mago miembro del Kirin Tor del reino de Dalaran. Fue rápidamente atrapado bajo el hechizo de obediencia de Ner'zul y el creador de la secta del Culto de los Malditos formada por humanos vivos que ansiaban convertirse en sirvientes undead y alcanzar la inmortalidad.
Kel'Thuzad y el Señor del Terror Mal'Ganis recibieron instrucciones para ir abriendo camino, mientras Ner'zhul, adelantándose a los planes de Kil'jaeden, estaba maquinando una manera de escapar de su prisión...

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